El Senado aprobó el régimen penal juvenil impulsado por Javier Milei para responder a la inseguridad, pero panelistas lo cuestionan como cortina de humo que ignora causas como narcotráfico y falta de prevención en niños vulnerables.
Romina argumenta que la participación de jóvenes en delitos graves es menor al 2% y cita datos del Comité de los Derechos del Niño y la Defensoría mostrando más delincuencia juvenil donde se bajó la edad de punibilidad, como en Ecuador. Critica el vaciamiento de instituciones de prevención por gobiernos anteriores, incluyendo la ley de derechos de niños que no se cumple.
Otros panelistas defienden medidas punitivas existentes y piden priorizar víctimas sobre delincuentes jóvenes, acusando al kirchnerismo de ningunearlas durante años. Hay un cambio cultural hacia la seguridad, excluyendo a victimarios de la sociedad.
Aníbal destaca que la opinión pública favorece bajar la edad de imputabilidad y mejorar el sistema penitenciario privado, viendo al Poder Judicial como responsable de la inseguridad por prontuarios ignorados.