El doctor Andrés Lucisano, psiquiatra infantil del Hospital Italiano, explica que el déficit de atención o TDAH tiene una base biológica en alteraciones de la corteza prefrontal y bajos niveles de dopamina y noradrenalina, responsables de las funciones ejecutivas como planificación e inhibición de impulsos.
Desmiente que las pantallas causen el trastorno, aunque su mal uso agrava síntomas al ofrecer gratificación inmediata frente a tareas como leer o estudiar, y afecta el sueño y hábitos esenciales. El diagnóstico combina observación clínica, laboratorios e imágenes, y se aplica también en adultos, generando alivio al explicar comportamientos pasados.
El tratamiento se basa en cuatro pilares: psicoeducación para familia, paciente y escuela; terapias cognitivo-conductuales y de habilidades sociales; farmacoterapia integrada desde el inicio; y hábitos saludables como sueño adecuado, higiene digital, actividad física y socialización cara a cara.
Las funciones ejecutivas, exclusivas de humanos, fallan en estos pacientes, lo que justifica el enfoque personalizado y multidisciplinario para potenciar el desarrollo y mitigar hiperactividad e impulsividad.