La policía de la Ciudad de Buenos Aires desaloja con patadas, empujones y gases lacrimógenos a piqueteros que cortan Avenida Corrientes, el Metrobús y el Obelisco en pleno centro porteño. Los manifestantes, liderados por dirigentes de izquierda como Nicolás Del Caño y Néstor Pitrola, intentan avanzar hacia el Congreso para protestar contra la reforma laboral que se debate en el Senado y la baja de imputabilidad a 14 años.
El operativo aplica el protocolo antipiquetes, logro del gobierno porteño, para liberar el tránsito sorpresivamente cortado. Periodistas en el lugar denuncian que la policía los aparta para ocultar el uso de piernas y fuerza física, mientras los manifestantes corren de un lado a otro en Carlos Pellegrini y diagonales, generando caos y tensión extrema con balas de goma preparadas.
Otros cortes paralelos complican el tránsito: en el ramal Tigre a la altura de Uruguay, trabajadores de FATE bloquean carriles reclamando reincorporación de 900 despedidos y diálogo, dejando dos kilómetros de cola; en Panamericana a la altura de la 197, empleados de empresas cerradas cierran parcialmente pese a negociaciones iniciales. Gendarmería intentó contener pero falló.
También participan trabajadores del Hospital Garrahan contra persecuciones y de ILVA por fuentes laborales. La policía forma un 'corralito humano' en la esquina de Corrientes y 9 de Julio, impidiendo avances, mientras el Metrobús queda intransitable y gremios docentes de izquierda se suman al mediodía.
La cobertura en vivo desde Arriba América pasa a Desayuno Americano con Pamela David, destacando el desborde policial y el intento de manifestantes por cortar avenidas principales rumbo al Congreso en un día caliente.