El pastor Cinalli enseña que el apóstol Pablo exhorta en Efesios 6:18 a orar en el Espíritu en todo momento y ocasión, utilizando el poder y la fuerza del Espíritu Santo.
Explica que orar en el Espíritu significa hacerlo en el mundo espiritual, no en la carne, ya que las oraciones carnales son repeticiones vanas sin dirección ni resultados, como las de los sacerdotes de Baal o los efesios.
Jesús condenó las repeticiones sin sentido de los gentiles, y aun creyentes caen en formalismos mecánicos con mantras o el Padre Nuestro sin verdadero poder.
La oración efectiva usa el cuerpo pero es impulsada por el Espíritu, produciendo oraciones certeras que nacen en el corazón de Dios y logran resultados, convirtiendo al orante en intercesor para salvación de familias y naciones.
Para orar así, hay que estar llenos del Espíritu, cediendo control total a su voluntad, aunque duela.