El pastor celebra el testimonio de milagros como el de Mabel y convoca a los televidentes al servicio de mañana, primer domingo de marzo a las 10 de la mañana, con una gran multitud para clamar juntos a Dios por sanidad y liberación.
Insiste en no aceptar enfermedades o dolores, citando 1 Corintios 6:20: el cuerpo y espíritu pertenecen a Dios, por lo que hay que glorificarlo clamando al Señor por curación.
Promete que uniendo la fe con el pueblo, los televidentes contarán testimonios porque la Palabra de Dios se cumple siempre, preparando ya el vaso con agua para la próxima oración.