El periodista entrevistó a Pablo, un músico callejero desempleado con tres nenas y separado, quien contó que dejó un puesto de repositor en un supermercado porque ganaba 800.000 pesos por 10 horas diarias durante 6 días a la semana, todo en negro y sin beneficios.
Pablo explicó que el transporte público le comía cerca del 30% de su sueldo porque el laburo estaba lejos, y que la reforma laboral no le conviene por las muchas horas y el pago bajo. Ahora se arregla tocando la guitarra en la peatonal, haciendo teatro y yendo al club River, aunque le cuesta pagar la cuota.
El trabajador informal saludó con "aguante Crónica junto al pueblo" y relató que tiene familia en metalúrgica, pero todo está complicado. El conductor le preguntó si la reforma le cayó por la cabeza al dejar el empleo.
El panel en estudio comentó después que Pablo estuvo siempre en negro y lo sigue estando, defendiendo sin embargo el laburante en blanco, antes de cortar al recinto del Senado.