Matías Pérez Mangui presenta las cuatro luces de la ciencia viva: conocimiento como poder, inversión en educación y ciencia, innovación aplicada al desarrollo, y talento argentino para el futuro.
Los países líderes invierten en ciencia sin despreciarla, advierte, criticando la falta de conocimiento propio que impide copiar lo mejor. La innovación no es gasto, sino competitividad para producir, curar y alimentar.
Concluye que se sale de la crisis con estas luces para tapar la oscuridad monetarista y liberal, defendiendo el rol del conocimiento nacional.