Agentes estatales chinos hackearon en 2021 el observatorio Wetzel de la Oficina Federal de Cartografía y Geodesia alemana, clave para GPS y navegación.
La Oficina Federal de Seguridad de la Información (BSI) investigó el ataque detectado el 16 de diciembre, ingresando hackers por una vulnerabilidad en un servidor.
Los intrusos se expandieron por el sistema, accediendo a datos para coordenadas usadas en seguridad aérea, generando dudas sobre su integridad.
Robert Formanek del BSI detalla cómo el actor estatal comprometió datos básicos para sistemas críticos alemanes.
Los ataques chinos evolucionaron de espionaje industrial a político, targeting instituciones estatales.