Panelistas temen que empresas chinas, aliadas con Brasil en BRICS, compren fábricas argentinas para usarlas como galpones e importar todo desde China, dejando solo 5 empleados donde había 100.
Alertan sobre casos en Río Grande y FATE, donde empresarios migran a energía, y pymes de 10-100 empleados cierran por competencia desleal vía San Pablo.
Critican la estructura de matrioshkas donde brasileños frontan ventas para ocultar dueños chinos, destruyendo empleo local.