Un tranvía descarriló en pleno centro de Milán, Italia, impactando contra un edificio tras salirse de las vías, chocar un semáforo y la vidriera de un restaurante.
El accidente dejó dos muertos y 54 heridos; la formación, uno de los modelos más nuevos con un año de servicio, estaba equipada con tecnología avanzada y videovigilancia.
Entre las hipótesis iniciales se barajan una posible descompensación del conductor, falta en el sistema de agujas o exceso de velocidad en una unidad bidireccional.
Las imágenes muestran el tranvía inclinado, con estruendo, chocando contra la fachada del edificio en el centro de la ciudad.