Los trabajadores de FATE junto a agrupaciones de izquierda mantienen el corte de tres carriles en la Panamericana a la altura de Carlos Casares rumbo a CABA, dejando solo un carril habilitado que genera un embotellamiento de 2.5 kilómetros hasta la Ruta 202.
Gendarmería Nacional custodia el piquete de manera preventiva con efectivos a pie, a caballo e infantería, sin desalojar ni confrontar, permitiendo que los manifestantes subieran sin resistencia y ordenando el tránsito para evitar riesgos.
El panel especula sobre una negociación previa que limitaría el corte a una hora o dos, contrastándolo con protestas violentas del paro de la CGT la semana pasada donde no dejaron carriles libres y hubo empujones.
Los conductores sufren demoras en hora pico, con el 90% de manifestantes identificados como de izquierda, en un contexto de sesión caliente en el Congreso por reforma laboral y bajar edad de imputabilidad.
Se destaca la presencia disuasoria de caballos de Gendarmería y la tranquilidad relativa, aunque genera bronca por impacto en el tránsito matutino de viernes.