Los trabajadores de FATE mantienen el corte en el ramal Tigre de la Panamericana a la altura de Uruguay, que divide San Fernando y San Isidro, con un fuerte operativo de Gendarmería que deja solo un carril habilitado y crea un embudo de tránsito desde Avenida Avellaneda y la 202.
Los manifestantes, junto a organizaciones como el MAS, docentes y la Lista Marrón, muestran mayor agresividad con capuchas y gomas, pero negocian pacíficamente con gendarmes mientras conductores impacientes, como motociclistas, zigzaguean entre efectivos.
El reclamo principal es la reapertura inmediata de la planta de San Fernando y la continuidad de todos los puestos de trabajo tras el anuncio de cierre por los dueños; piden intervención del gobernador Axel Kicillof ya que falló la conciliación obligatoria con el gobierno.
Alternativas viales incluyen las rutas 197 y 202 hacia la rama troncal de Panamericana, o Avellaneda y Libertador; Ausol señaliza colectoras en el kilómetro 23, pero advierten riesgos si aumenta la conflictividad.