Tres personas heredaron el catolicismo de sus padres pero entraron en crisis de fe y lo abandonaron para convertirse en judío, musulmán u otras religiones, generando batallas intrafamiliares.
Cambiar de religión es una decisión profunda en un país mayoritariamente católico como Argentina, dejando atrás tradiciones familiares y causando roces.
Los conversos relatan en primera persona: "Por convertirme en judaísmo, quedó mucha gente en el camino", "Cuando yo abrazo el Islam, mi mamá y mi papá se resistieron", y destacan la ficha profunda en sus vidas.
El segmento presenta historias personales de fe cambiada, no hacia el ateísmo sino a nuevas creencias.