El Congreso inicia una jornada larga con debate de la Ley Penal Juvenil, que baja la edad de imputabilidad de 16 a 14 años para responder a la inseguridad cotidiana donde chicos de 14 cometen delitos graves sin judicializarse.
La ley incluye sanciones alternativas como reparación a la víctima, educación y otras antes de prisión, que queda como última opción y separada de adultos; tiene apoyo popular pese a oposición kirchnerista con discursos encendidos.
También se aprueba la Reforma Laboral, aunque sin los votos opositores; Patricia Bullrich insta al oficialismo a hacerse cargo ante chicanes judicialistas.
El tratamiento promete tensiones pero el oficialismo tiene los votos para ambas normas.