Carolina Pesone desmiente que el alcohol fije directamente las grasas, aclarando que el hígado prioriza metabolizar el alcohol como toxina, pausando la quema de grasas o hidratos de carbono que se almacenan después.
Explica que el exceso de alcohol genera hígado graso reversible en etapas tempranas, pero irreversible si avanza, y recomienda moderación para evitar que las calorías del alcohol se conviertan en grasa.
Presenta una placa comparativa por calorías: bebidas blancas como vodka arriba, piña colada peor por azúcares, cerveza y vino en medio, grapa similar.
Revela que argentinos consumen dos botellas de alcohol por semana en promedio, liderando América Latina, equivalente a una copa diaria que suma nueve litros anuales por persona.
Los conductores bromean sobre fernet y excesos de fin de semana, mientras Pesone insiste en moderar para no arruinar la salud.