Los precios de la carne registraron un aumento superior al 50% en menos de cuatro meses, desde noviembre hasta febrero, en una carnicería de Palermo como referencia.
El asado pasó de 14.900 pesos el kilo a 19.900 pesos, la picada de 12.600 a casi 18.000 pesos, y el peso de nalga de 18.600 a 28.500 pesos, convirtiendo cortes populares en prohibitivos para las familias.
Ya hubo un aumento del 8% en estos días y se esperan más la próxima semana en las carnicerías.