El senador Jorge Capitanich continuó su exposición en el Senado sobre la reforma que deroga la Ley 22.278 de 1980 y establece un régimen penal juvenil para adolescentes de 14 a 18 años. Anteriormente, el senador Gonzalo Guzmán Coraita defendió el proyecto que prohíbe la prisión perpetua, fija un tope máximo de 15 años de privación de libertad y prevé nueve tipos de sanciones alternativas como reparativas, educativas y terapéuticas.
Capitanich repasó los antecedentes históricos, desde la Ley 14.394 de 1954 bajo Juan Domingo Perón que fijaba 16 años, hasta la dictadura de Videla que la bajó a 14 con la Ley 22.338, y luego de vuelta a 16 con la 22.278. Mencionó más de 60 proyectos en Diputados y la influencia de la Convención de los Derechos del Niño de 1989, ratificada en la reforma constitucional de 1994 y la Ley 26.061.
Realizó un análisis comparado con Alemania, donde hasta 14 años no hay responsabilidad penal, y presentó estadísticas: 935 adolescentes detenidos en Argentina, 97% argentinos, 9 de cada 10 varones, y solo el 2% de delitos por menores. En Chaco hay 23 casos, con delitos mayoritariamente contra la propiedad.
Alertó sobre la sobrepoblación carcelaria del 30%, 406.926 agentes de seguridad versus menos médicos y docentes, y criticó el presupuesto de 24 mil millones de pesos como insuficiente, equivalente a nueve años para construir instalaciones. Vinculó esto a la reforma laboral que recorta fondos provinciales en 1,8 billones, agravando la falta de capacidades estatales.
Durante el debate hubo interrupciones por falta al orden, con acusaciones entre senadores como la senadora Di Tulio y referencias a la expresidenta condenada con tobillera, destacando tensiones reglamentarias.