Los supermercados mayoristas registraron una fuerte caída del consumo en 2024 y 2025, que se incrementó notablemente en diciembre debido a la baja de la inflación.
Las familias ya no realizan compras masivas ni estocan productos como pañales, papel higiénico, sideos o arroz, optando por compras individuales o en supermercados de proximidad y por web.
Los mayoristas se adaptan ofreciendo productos frescos, lácteos, quesos, carnes y comidas preparadas, con precios por unidad en lugar de grandes cantidades. Armando Farina, de la Cámara de autoservicio mayorista, explicó que el cambio responde a la ausencia de inflación descontrolada, siguiendo tendencias mundiales de compras diarias.
Esta transformación implica un ticket promedio menor y un consumo más racional, donde las familias agrupadas ya no dominan las compras.