Desde el Senado, la ministra Patricia Bullrich defiende la reforma laboral como herramienta para desmontar la "mayor mentira de la historia laboral argentina": la idea de que destruir empleo defiende derechos laborales.
Critica el sistema actual como imposible e inentendible, que impide contratar y manda a millones de trabajadores a la informalidad en nombre de su protección, calificándolo de estafa moral que el gobierno corrige con esta ley.
En el contexto previo de la sesión, una senadora kirchnerista había oponido duramente la reforma, defendiendo el rol estatal en educación y seguridad, revelando que el 50% de empleados públicos son policías bonaerenses y criticando estigmas contra sindicatos y trabajadores.
La votación de la reforma está próxima, tras alocuciones clave de opositores, mientras se espera respuesta de Machado.