El presidente de Ucrania, Volodímir Zelensky, denunció una nueva oleada de ataques rusos contra infraestructura crítica y edificios residenciales con cerca de 40 misiles y más de 400 drones.
Los bombardeos causaron destrucción en ocho provincias, daños en viviendas y apartamentos, decenas de heridos, y afectaron instalaciones de gas en Poltava y subestaciones eléctricas en regiones de Kiev, Chernihiv, Zaporiyia, Kharkiv, Kropyvnytskyi, Vinnytsia y la capital.
Los equipos de rescate trabajan en las zonas impactadas mientras los ataques ocurren en medio de negociaciones estancadas.
El periodista criticó la guerra como motivada por intereses ajenos a la paz, destacando que la gente sigue muriendo innecesariamente.