Richard Benítez, el hombre que mató a su ex pareja Angélica Viviana Molina de un disparo en la cabeza frente a su hijo Lionel Ricardo de 13 años, luego ejecutó al menor y se suicidó con una pistola calibre 22 en el living de la casa de Caseros, era descrito por vecinos como una persona tranquila y trabajadora sin historial de violencia.
Los vecinos aseguraron que nunca vieron golpes a la mujer ni policía en la casa, y que la familia llevaba una vida normal; el menor jugaba como cualquier chico y los padres laburaban. Un vecino contó que salió a trabajar esa mañana y todo estaba bien, aunque otros oyeron gritos y tiros después.
Otro vecino, Luciano, confirmó que conocía a Richard desde hace dos o tres años por el barrio y negocios; el hombre trabajaba de seguridad en 3 de Febrero y luego como celador en un asilo para chicos con discapacidad, pero dejó el primer empleo hace un año y medio. Luciano lo describió como macanudo, con planes de ir a pescar juntos, y negó saber de patología como esquizofrenia.
Richard estaba separado de la mujer desde hace un año o año y medio, vivía aparte a seis cuadras pero se mudó recientemente cerca; el hijo vivía con la madre, y no se sabe si Richard tenía pareja nueva o si seguían viéndose.
La Fiscalía Nº 5 investiga, descartando homicidio vicario ya que primero atacó a la mujer; los vecinos expresaron sorpresa total por el crimen en una casa en silencio total esa mañana.