La Policía Federal agredió salvajemente al camarógrafo Facundo Tedesini de América 24 mientras cubría la protesta de Greenpeace contra la ley de glaciares frente al Congreso. Le rociaron gas pimienta en la cara, lo golpearon con bastones, lo derribaron al suelo, lo patearon entre varios efectivos e intentaron quitarle la cámara en la zona habilitada para prensa, sin presencia de manifestantes violentos.
La reportera Agustina también recibió gas pimienta directamente en los ojos, impidiéndole abrirlos por el ardor intenso, y se refugió en el móvil del canal con ayuda de limón de colegas. La cámara del móvil quedó rota, y Agustina describió la acción policial como desmedida e injustificada, ya que los periodistas solo mostraban la salida de activistas desde un estacionamiento.
Llegó una ambulancia del SAME para atender a Facundo, quien presenta lesiones en el rostro y golpes, aunque por suerte no se golpeó la cabeza. Los periodistas critican la violencia gratuita, señalan que un policía de traje lo pateó y que hubo una orden clara para agredirlo. La policía cambió a una actitud más amable tras la viralidad del video.
Greenpeace realizó su acción saltando muros del Congreso a las 6:30 de la mañana, permaneciendo una hora adentro hasta ser expulsados. Facundo será trasladado a una dependencia de drogas peligrosas para su liberación, mientras Agustina espera atención médica por el gas pimienta que se reactiva con agua.
Periodistas comparan con agresiones previas como la a Fabián Rubino, enfatizando que cubrían labor periodística sin entorpecer, y exigen explicaciones por la brutalidad en un área solo de medios.