El camarógrafo Facundo Busi relató en detalle la agresión que sufrió por parte de efectivos de la Policía Federal en las inmediaciones del Congreso, mientras cubría el traslado de detenidos de Greenpeace.
Busi explicó que estaba filmando desde la vereda, sin obstruir entradas ni salidas, cuando un cordón policial avanzó sobre él. Su rollo de cable lo impidió retroceder, y los policías lo tironearon, lo golpearon por todos lados, le aplicaron gas pimienta y lo rodearon varios efectivos, incluyendo uno que lo tomó del cuello.
Fue detenido sin explicación, esposado con precintos muy ajustados que le causaron lesiones en la muñeca, y llevado al hospital con custodia policial pese a la orden de liberación del juez Martínez de Giorgi. Busi protegió su cámara en todo momento y negó cualquier intento de ingresar al estacionamiento.
Los conductores del programa destacaron las heridas visibles en su rostro, codo, brazo y piernas, causadas por golpes y el impacto de su propio equipo. Busi expresó angustia por su familia que vio todo en vivo, y enfatizó que solo hacía su trabajo sin provocar nada.
Se retira para radicar la denuncia en la fiscalía, mientras el panel critica la violencia desmedida en un contexto rutinario sin marchas ni incidentes.