La Policía Federal agredió brutalmente al camarógrafo Facundo Tedesini de América 24 mientras cubría la protesta de Greenpeace contra la ley de glaciares frente al Congreso. Lo rociaron con gas pimienta, lo golpearon con bastones, lo derribaron al suelo, lo patearon entre varios efectivos e intentaron quitarle la cámara en la zona habilitada para prensa, sin manifestantes violentos cerca.
La reportera Agustina también resultó afectada por el gas pimienta, que le irritó los ojos y la dejó con ardor intenso y marea. Testigos vieron a Facundo ensangrentado y lastimado, agarrándose a un carro hidrante para evitar ser arrastrado, mientras colegas intentaban recuperar su equipo. La policía lo detuvo pese a estar acreditado y trabajando.
En lugar de liberarlo en el lugar, la Policía Federal decidió trasladarlo en ambulancia del SAME al Hospital Ramos Mejía, a unas 30 cuadras, escoltado por un auto civil, aparentemente para evitar imágenes incriminatorias ante los medios. Periodistas critican la torpeza e impunidad de los efectivos, que actuaron con violencia desmedida frente a cámaras.
Facundo recibe atención médica por golpes, gas pimienta y posible impacto de la cámara en la cabeza. Agustina continúa reportando con ojos irritados, enfatizando que solo informaban sin entorpecer. Conductores siguen el traslado por Avenida Rivadavia, confirmando que evade exposición mediática.
El incidente genera indignación: no había manifestación activa, solo prensa en área reservada. Voces exigen remoción de policías con exceso de autoridad y explicaciones por la detención injustificada de un periodista.