Salta representa la esencia de la cultura norteña argentina con mezcla de pueblos originarios, criollos e inmigrantes. La ciudad cabecera es un crisol de razas que atrae visitantes globales con su casco histórico imperdible.
Las calles empedradas, balcones, recovas y arquitectura hispánica rodean la Plaza 9 de Julio, con la Catedral, Museo del Hombre, Cabildo y ex Casa de Gobierno. Salta conserva el legado colonial en un museo a cielo abierto colorido y folclórico.
Iglesias antiguas aparecen cada 200 metros, permitiendo recorridos peatonales sobre la llegada del catolicismo desde el Alto Perú. El convento de San Bernardo, entre calles Caseros y Santa Fe, ofrece rosarios hechos por carmelitas que no muestran su rostro.