La policía reprimió de manera excesiva a activistas de Greenpeace que ingresaron pacíficamente al Senado sin dañar nada, en una acción que panelistas califican de descontrolada por la ministra Patricia Bullrich, quien no controla a las fuerzas de seguridad.
Recordaron que Rosario Shervin fue echada en 2013 por el acuartelamiento policial que derivó en saqueos, y critican intentos de culpar al encargado de seguridad del Senado, dependiente de la Policía Federal puesta por Bullrich, en lugar de asumir responsabilidades.
Javier Milei retuiteó a un usuario ignoto llamando terrorista al periodista Fopea y al camarógrafo agredido por policías, en un ataque salvaje al periodismo que surge de la bronca policial por su inutilidad en impedir el ingreso.
Panelistas denuncian violencia institucional y un régimen que odia al periodismo, con Milei nervioso preparando un discurso agresivo para el Congreso, señalando a empresarios y posicionándose como faro moral pese a sus causas judiciales.
Cuestionan el protocolo para periodistas y la falta de control policial, contrastando con legisladores que repudian la represión pese a votar contra el estatuto del periodista.