La Policía Federal agredió brutalmente al camarógrafo Facundo Tedesini de A24 mientras cubría la protesta de Greenpeace contra la ley de glaciares frente al Congreso, rociándolo con gas pimienta, golpeándolo con bastones, derribándolo y pateándolo pese a estar en zona de prensa sin violencia de manifestantes.
El juez Marcelo Martínez de Giorgi ordenó la liberación inmediata tras revisar imágenes que desmienten la acusación policial de agresión por parte de Tedesini, pero la policía ignoró la orden por más de media hora, manteniéndolo esposado contra la pared golpeado antes de trasladarlo al Hospital Ramos Mejía, donde aún lo presentaron como detenido al personal médico.
Finalmente, la policía confirmó la libertad de Tedesini en el hospital tras la intervención judicial, mientras los nueve activistas de Greenpeace permanecen detenidos en comisarías como Cavia y Fierro, Madariaga, por violación de domicilio al ingresar al Congreso temprano. La reportera Agustina, también afectada por el gas pimienta, relató desde el Congreso la ausencia de manifestantes y la ubicación correcta de la prensa.
Tedesini, entrevistado en el Ramos Mejía, describió lesiones en cara, brazo, pierna y muñeca por cintas policiales apretadas, y confirmó que cubría desde zona permitida sin obstrucciones. El panel critica la cadena de errores policiales, desde fallos en el operativo hasta desobediencia judicial, y la falta de explicaciones del Ministerio de Seguridad.