La Policía Federal agredió brutalmente al camarógrafo Facundo Tedesini de A24 mientras cubría la protesta de Greenpeace contra la ley de glaciares frente al Congreso. Lo rociaron con gas pimienta, lo golpearon con bastones, lo derribaron al suelo, lo patearon entre varios efectivos e intentaron quitarle la cámara en la zona de prensa, sin manifestantes violentos cerca. La reportera Agustina también resultó afectada por el gas pimienta.
El juez federal Marcelo Martínez de Giorgi ordenó la liberación inmediata de Tedesini tras revisar las imágenes y corroborar que no hubo agresión por parte del camarógrafo. Determinó que era materialmente imposible dada la posición con la cámara en mano, y exigió el registro de las filmaciones y una declaración del comisario involucrado.
La policía inicialmente lo retuvo en el Hospital Ramos Mejía bajo custodia pese a la orden judicial, por fallos en la cadena de mando que no comunicaron la liberación. Javier Díaz explicó que los policías actuaron por exceso, alterados tras la invasión de Greenpeace al Congreso a las 6 de la mañana, donde activistas saltaron vallas e ingresaron ilegalmente.
El panel criticó duramente la violencia policial contra periodistas, destacando que Tedesini reaccionó instintivamente al ser golpeado en el ojo por la cámara, sin agredir. Subrayaron preocupaciones por acciones contra la prensa en este gobierno y la falta de órdenes claras del Ministerio de Seguridad.
Lucía Salinas confirmó desde Comodoro Py que nueve activistas de Greenpeace permanecen detenidos por violación de domicilio pero serán liberados tras trámites, mientras se inicia sumario contra los policías.