Los 12 activistas de Greenpeace detenidos por protestar contra la modificación de la ley de glaciares siguen esperando traslado en un estacionamiento de Yrigoyen al 1800, por orden del juez federal Marcelo Martínez de Giorgi. Mientras la Policía Federal extendió inexplicablemente el cordón de seguridad, empujó a los periodistas presentes y agredió al camarógrafo de América 24, quien cayó al piso, se golpeó y quedó con el rostro ensangrentado.
El camarógrafo recibió atención inicial del SAME dentro del estacionamiento y del personal médico del Senado, que le colocó un apósito en el codo. Posteriormente, una ambulancia lo trasladó al hospital Ramos Mejía, donde le realizan estudios para evaluar la gravedad de las lesiones. Fuentes periodísticas indicaron que el juez Martínez de Giorgi ordenó específicamente su liberación, aunque personal policial lo había ingresado por la fuerza.
El operativo policial cortó el tránsito en Hipólito Yrigoyen, algo no previsto para hoy, y generó confusión con movimientos constantes de infantería. La protesta de Greenpeace comenzó a las 6:30 de la mañana con activistas vestidos como parlamentarios sentados en inodoros en las escalinatas del Congreso, acción visual impactante contra la ley de glaciares que se discute hoy en el Senado.
En el estudio, Marcelo Bonelli repudió la agresión como una "locura totalmente repudiable" y gratuita contra colegas que cubrían un hecho pacífico y minoritario. Criticó la falta de respuesta de la policía, el Ministerio de Seguridad, la titular del Senado y nadie del Congreso, pese a que arrebataron un teléfono a un periodista y nadie ha dicho "ni mu" en una hora y media.