La policía desató una represión desmedida y fuera de la ley contra una protesta pacífica de activistas de Greenpeace en las escalinatas del Congreso de la Nación, donde instalaron inodoros gigantes con el mensaje "señores senadores, no se caguen en el agua" en rechazo a la ley de glaciares.
Minuto a minuto, a las 7:20 los activistas se posicionaron pacíficamente, pero a las 7:31 la policía inició las detenciones sin motivo y los trasladó a un playón frente al Congreso. A las 8:07 agredieron salvajemente a un camarógrafo que filmaba, dándole un sopapo, tirándolo al suelo y pateándolo mientras gritaba "¡Me están pegando, man!", en un acto de violencia institucional que baja desde el poder.
El camarógrafo de A24 relató que solo quería grabar las detenciones, pero efectivos lo empujaron, le aplicaron gas pimienta, lo golpearon en el piso y lo manotearon con ferocidad, mientras él protegía su cámara. "Estamos en un momento muy frágil, salís a la calle y no sabés si volvés", denunció, destacando el peligro para los periodistas.
El conductor mostró cuadro por cuadro las imágenes para desmentir el "relato mentiroso" del gobierno, que habla de tumulto, y cuestionó la ausencia del procurador de violencia institucional. Se mencionó el apoyo de Fabián Grillo al camarógrafo y comparó con agresiones previas como la de Pablo Grillo y una jubilada casi desnucada.