En el velorio tumbero del delincuente de 14 años abatido en Moreno, conocido como Alejo, los vecinos colocaron dos armas de fuego como una 9mm y una .380, anillos de oro, cadenas y relojes sobre el cajón, mientras publicaban imágenes en redes con mensajes como "Te robaste el cielo, guachín" y videos emotivos despidiéndolo como "re persona". Durante el cortejo, una caravana disparó al menos siete armas hacia el cielo en su honor. La policía identificó las armas policiales limadas y el barrio casi incendia la comisaría.
El panel discute el mercado negro de armas: se alquilan por 200.000 a 300.000 pesos la jornada o compran por 1.5 a 3 millones de pesos. Muestran videos de motos robadas aceleradas para simular disparos y luego prendidas fuego como trofeo. El cómplice de 14 años resultó hospitalizado.
La fiscalía debe exhumar el cajón para secuestrar las armas de origen policial y delictivo, junto con joyas robadas. Critican a madres y familiares que instigan a los pibes a delinquir, viven de sus robos y luego lloran, mostrando una crianza delincuencial generacional.
Debaten si estos menores son recuperables: el panel concluye que no, por falta de instalaciones estatales en seis meses para la nueva ley, terminan en calpones hacinados con violencia e incendios. Critican a gobiernos anteriores "inclusivos" por la inseguridad rampante y al actual por vista gorda.
Los panelistas indignados ven un "mundo del revés" donde salir de la cárcel es un trofeo, exhiben delitos en redes y la sociedad ignora el problema hasta ser víctimas.