Jorge Sola, dirigente sindical, denuncia que la represión policial forma parte del proyecto del gobierno de Javier Milei, que solo funciona mediante la represión social contra trabajadores, jubilados y educadores desde el inicio de la gestión. Una encuesta de Bloomberg revela que cada vez más argentinos descreen de un futuro económico mejor, atribuido a la pérdida de más de 300.000 puestos de trabajo, el cierre neto de 21.000 empresas, caída del poder adquisitivo y endeudamiento familiar.
Sola destaca el reciente paro nacional como contundente, con adhesión amplia más allá de gremios, reflejando un descontento generalizado por un gobierno alejado de la realidad. Critica la ausencia de debate sobre producción e industria, y el crecimiento económico del 4,5% basado en sectores como financiero, agro y energía que generan poco empleo, mientras otros sectores colapsan.
La conflictividad gremial se duplicó en dos años por causas laborales, coincidiendo con cierres de pymes y microempresas en provincias clave como Córdoba, Santa Fe y Buenos Aires. Ejemplos incluyen 900 trabajadores de FATE y 600 de Casa Galeno, además de conflictos estatales en Santa Fe con el gobernador Pullaro.
Sola anuncia que la CGT presentará el lunes una denuncia judicial contra la ley laboral por inconstitucional, ya que es regresiva y viola la progresividad de derechos sociales. Critica la eliminación del fuero laboral nacional, transfiriéndolo a la Ciudad con solo 10 juzgados para absorber causas de 80 nacionales, desprotegiendo a trabajadores y fomentando el "emprendedurismo" precario como Rappi.
Los sindicalistas movilizaron más de 300.000 personas en marchas y paralizaciones masivas, pero legisladores corrompieron su mandato popular aprobando la ley pese a reuniones con 16 gobernadores, 40 senadores y 50 diputados, priorizando presiones del gobierno y el FMI.