Los hermanos Martín y Mauro de una empresa familiar de Luján con 57 años de trayectoria presentan chorizos frescos caseros en La cocina rebelde. Muestran una picada con bondiola, salame picado grueso natural sin gluten y panes caseros que los conductores prueban y elogian efusivamente.
Revelan la receta perfecta: 70% paleta y 30% panceta de cerdo 100%, picada y mezclada con sal molida, pimienta, nuez moscada, orégano, ajo y laurel en vino. Prefieren chorizos puros de cerdo por mejor digestión frente a mezclas con vaca.
Enseñan el proceso en vivo con picadora, choricera y tripa natural chinesca de cerdo hidratada en agua tibia. Colocan la tripa como guante, embuten la pasta sin aire para evitar bacterias, atan manualmente con hilo y manejan presión para no reventar.
Durante la demostración revienta un chorizo por exceso de fuerza, convirtiéndolo en bombón, y hacen varios tamaños desde 8-12 cm hasta choricitos pequeños. Explican variaciones como chorizo seco con más sal y mezclado intensamente para curar.
Los conductores participan emocionados, levantan y cuelgan los chorizos con ganchos carniceros mientras celebran el resultado artesanal con gritos y risas.