Activistas de Greenpeace protagonizaron esta mañana una performance en las escalinatas del Congreso de la Nación en rechazo a la ley de glaciares, ingresando sin oposición inicial y siendo desalojados más de una hora después por la Policía Federal.
Los militantes, vestidos con trajes llamativos, se instalaron en un área restringida con puertas normalmente cerradas, exponiendo graves fallas de seguridad: la inteligencia policial no previno la acción pese a que estaba hiperanunciada en medios, y las rejas se abrieron de manera inusual.
Los detenidos permanecen en la sede de Madariaga de la Policía Federal. Periodistas critican duramente la cadena de errores, desde la falta de previsión hasta el responsable de seguridad del Senado, Claudio Gallardo, exinteligencia de César Milani, y apuntan responsabilidad política a la vicepresidenta Victoria Villarruel.
En paralelo, el Senado debate la ley de glaciares con tensión palpable: un clip muestra cruces agresivos con frases como "bájese el pantalón" y llamados a "ser respetuoso del cuerpo". El bloque kirchnerista amenaza con quebrarse, mientras afuera hay manifestaciones pacíficas contra la norma.
Se menciona que el acuerdo Mercosur-Unión Europea ya fue aprobado con amplio apoyo, incluyendo casi todo el kirchnerismo, pero el foco ahora está en esta controvertida ley ambiental.