Activistas de Greenpeace irrumpieron en el Palacio del Congreso colocando 18 inodoros de plástico como protesta contra la reforma de la ley de glaciares, aprovechando un cambio de guardia y vulnerando rejas bajas en la esquina de Entre Ríos e Yrigoyen, a pesar de la custodia 24/7 y cámaras en domos que nadie monitoreaba.
La Policía Federal agredió al camarógrafo Facundo de A24, pateándolo en el suelo tras tomarlo del cuello durante el desalojo, mientras 12 activistas, incluyendo mujeres y hombres sentados pacíficamente, fueron retirados tras 10-15 minutos de ocupación, con carteles como "Senadores, no se caguen en el agua".
Claudio Gallardo, jefe de seguridad del Senado, es responsable de la falla según el reglamento que exige vigilancia constante, y ahora multiplicaron guardias policiales en la zona, evidenciando negligencia grave en la seguridad del Congreso.
En entrevistas, la activista Agostina Serra de Greenpeace calificó la reforma como "totalmente regresiva", pidiendo no avalarla pues la ley actual protege perfectamente los glaciares; el licenciado en Ciencias Ambientales Inti Bonomo explicó que todos los glaciares aportan agua hidrica, incluso periglaciares bajo tierra, y la megaminería los destruiría al volar cerros, destacando que Argentina es un "país glaciar" con ríos nacientes en ellos.
La ley, pionera mundial nacida de reclamos sociales hace 15 años en contexto de crisis climática, regula minería cerca de glaciares sin afectar su crecimiento económico previo; anunciaron sumar al geólogo Adrián Buso para más datos científicos.