Tras 445 días secuestrado por el régimen chavista en Venezuela, el gendarme argentino Nahuel Gallo se comunicó por primera vez con su esposa María Alexandra durante una entrevista radial.
La mujer relató el impacto emocional al oír su voz: "Me volvió el alma al cuerpo", en una llamada de 10 minutos donde Gallo preguntó por su hijo y le pidió no llorar.
Gallo levantó su huelga de hambre iniciada el viernes pasado para permitir estas comunicaciones, tras ser detenido al cruzar a Venezuela desde Colombia para visitar a su familia.
María Alexandra expresó alivio pero ansiedad por su libertad inmediata y regreso a casa, sintiéndose más cerca del fin de la pesadilla.
El chavismo lo mantuvo aislado e incomunicado, con última imagen pública caminando con barba y ropa de presidiario.