Nahuel Gallo, el gendarme argentino detenido en Venezuela desde diciembre de 2024, llamó a su esposa María Alexandra Gómez por primera vez en 445 días, confirmando que sigue en huelga de hambre pero fuerte y pidiendo fortaleza a su familia.
La mujer compartió en Twitter que le volvió el alma al cuerpo al saber que está vivo en la cárcel Rodeo 1, donde otros presos confirmaron su huelga; ella no tenía noticias desde hace más de un año.
A pesar de la amnistía para presos políticos tras negociaciones con Jorge Rodríguez post-incidentes del 3 de enero y presión de Estados Unidos sobre Nicolás Maduro, no incluye a militares como Gallo, acusado de espía.
Foro Penal verifica más de 450 liberaciones desde enero, aunque el gobierno habla de 620 y estimaciones van de 600 a 860 detenidos restantes, muchos sin garantías ni defensa; familias ocultan casos para negociaciones privadas.
El país espera novedades en la transición venezolana, pero Gallo permanece preso sin contacto previo.