María Alejandra Gómez, esposa del gendarme argentino Nahuel Gallo, preso en Venezuela hace 445 días incomunicado, recibió una llamada de él en medio de una entrevista, exclamando "mi amor, gordo". Gallo le dijo que sigue fuerte y los necesita fuertes, devolviéndole el alma al cuerpo tras tanto tiempo sin contacto.
Para lograr la llamada, Gallo levantó una huelga de hambre de 5 días junto a otros presos políticos. Elisa Trotagamus, ex representante diplomática de la Asamblea Nacional venezolana en Argentina, celebró el contacto pero exigió la liberación inmediata de Gallo, Germán Giuliani y todos los presos del régimen chavista.
En la conversación, Gallo preguntó por su hijo, mamá, abuelo y perros. Gómez está esperanzada, con ilusión, y pide ahora con más fuerza la libertad inmediata para que regrese pronto a casa. Todos luchan por él mientras el niño estaba en el jardín.