El fondo Burford reclama más de 10.000 millones de dólares a Argentina por la expropiación de YPF en la era kirchnerista y exige pago inmediato a la jueza Loretta Preska pese a la apelación argentina, ya que la primera instancia falló a favor del país pero Burford acusa dilación eterna.
El juicio surgió porque Argentina pagó solo a Repsol, accionista mayoritario, pero no a minoritarios como el fondo Peterson de la familia Eskenazi, que quebró y vendió los derechos a Burford. Lobistas de Burford buscaron negociar con gobiernos sucesivos sin éxito, y la jueza Preska ha sido negativa hacia reclamos argentinos.
Panelistas recordaron promesas de Axel Kicillof de que no costaría un peso, video donde defiende el acuerdo con Repsol como beneficioso. Critican desmanejos kirchneristas, incluyendo regalías petroleras que Néstor Kirchner presumió en 600 millones de dólares para Santa Cruz.
Diputados invitados culpan al kirchnerismo por el problema heredado, que deja 7 de cada 10 chicos pobres, y elogian inserción internacional de Javier Milei. Es una papa caliente fiscal para cualquier gobierno, con intereses snowballing.
Argentina apuesta a alargar el proceso judicial para evitar pago.