En la tercera temporada del programa de Moria Casán, Cintia Fernández y Tamara Petinato se enfrentaron cara a cara acusándose mutuamente de quilombo y cobardía.
Cintia Fernández eligió hablar solo con Moria Casán, ignorando a Tamara Petinato, a quien tildó de quilombera, mientras Tamara respondió defendiendo su preparación y respeto.
La discusión incluyó reclamos por respuestas básicas versus inteligentes y acusaciones de ser hueca o no merecer puestos, con frases como 'muevan el culo'.
Panelistas como Moria Casán intervinieron mandando callar a otros, enfatizando hablar solo con ella.