El panel de BTV cierra el análisis del explosivo conflicto entre Moria Casán y Cintia Fernández con una recreación humorística que incluye insultos y gritos simulados, presentándolo como un culebrón ochentoso lleno de egos y tensiones que se viralizaron en redes.
Los panelistas debaten si Moria realmente perdonó a Cintia después de que esta hablara mal de ella en redes sociales, argumentando que de eso no se vuelve y que el verdadero motivo es el rating que genera el quilombo cuando el programa hace 3 o 2 puntos.
Coinciden en que las mujeres generan más quilombo rentable en televisión que los hombres, quienes no potizan igual, y destacan que la mujer rinde mejor en pantalla para este tipo de contenidos explosivos.
La discusión pasa a anécdotas de producción y castings quilomberos, mencionando panelistas como Cintia, Nancy Paz y otras famosas por sus peleas.