Tras las anécdotas vulgares, Bendita presenta la reconciliación entre Moria Casán y su panelista Cintia Fernández, quienes se habían insultado mutuamente pero ahora se abrazan y se dan la mano en pantalla.
Moria se disculpa por mencionar el pasado de Cintia con Tristán y asegura no querer herirla, mientras Cintia la banca y dice que no le ofenden sus palabras, convirtiendo la pelea en amistad televisiva.
El panel debate si es genuina la paz, recordando peleas pasadas de Moria con otros como Fabri, Palacio y Edul, pero concluyen que es show y grandeza de Moria para reconciliarse, bromeando con mergamiel como antídoto.