La discusión giró en torno al vínculo entre Felipe y la víctima, Merzó Rodrigo, psiquiatra y neurólogo. Tamara aclaró que no era su médico sino un amigo y compañero de consumo, negando una relación de pareja.
Cintia intervino cuestionando el prontuario de Tamara y defendiendo su postura, mientras Moria Casan pedía orden. Ambas se tildaron mutuamente de quilomberos, con Tamara eligiendo no hablar con Cintia y Cintia respondiendo con ironía.
Tamara afirmó que elige sus amigos y enemigos, y esperó una respuesta inteligente de Cintia que no llegó, culminando en un intercambio picante donde Cintia recitó versos sobre críticas a su físico.