El 15% de las perfumerías argentinas cerraron desde que asumió Javier Milei, pasando de 4500 a 3800 locales, con una pérdida de 1450 empleos en dos años, según reveló Julio Vázquez, titular de la Cámara de Perfumerías de Argentina.
Vázquez detalló una crisis agravada por la venta directa de mayoristas al consumidor final, la competencia desleal de farmacias que incursionaron en cosméticos por falta de medicamentos, la pandemia y las sucesivas crisis económicas, junto a la caída del consumo en bienes no esenciales.
El panel destacó cierres masivos en kioscos, con 50 por día, y más de 2000 despidos en febrero en empresas como FATE, atribuibles a políticas que castigan el poder adquisitivo y favorecen importaciones contra la producción local.
Además, fábricas nacionales de perfumes de marcas locales enfrentan baja demanda, ya que los argentinos priorizan alimentos y servicios básicos cada vez más caros, dejando poco margen para compras prescindibles como perfumes.