El 15% de las perfumerías argentinas cerraron desde que asumió Javier Milei, pasando de 4500 a 3800 locales, con una pérdida de 1450 empleos en dos años, según reveló Julio Vázquez, titular de la Cámara de Perfumerías de Argentina.
Vázquez detalló una crisis agravada por la venta directa de mayoristas al consumidor final, la competencia desleal de farmacias que incursionaron en cosméticos por falta de medicamentos, la pandemia y las sucesivas crisis económicas, que ya venían con caídas del 30-35% en ventas.
Los costos se dispararon con aumentos en alquileres, servicios y presiones tributarias nacionales, provinciales y municipales, dejando al sector minorista sin rentabilidad en un contexto de consumo colapsado para bienes no esenciales.
El informe vinculó esta debacle al castigo al poder adquisitivo y la apertura importadora que perjudica la producción local, sumándose a cierres masivos en kioscos (un tercio del total, 50 por día) y más de 2000 despidos en industrias como FATE solo en febrero.