Despedida tumbera de Alejo Jairo Zair Mesa, delincuente de 14 años abatido por un policía el lunes, recorre barrios con caravana de al menos 50 motos mayormente robadas. La carroza fúnebre es acompañada por delincuentes armados que disparan al aire y tiran cortes de moto, amedrentando a los vecinos en proximidades de la casa velatoria o cementerio.
Dentro del cajón llevan pistolas, anillos, relojes, gorras, dinero en efectivo, drogas, alcohol y armas como ofrendas para el más allá, además de sacrificar una moto en la entrada. La familia y amigos exhiben remeras con la foto del menor y continúan el ritual delictivo.
Tras el abatimiento, comisarías de Lanús y Quilmes fueron reforzadas con GAD y Autoy ante amenazas de justicia por mano propia, intentos de liberar detenidos y quemar dependencias policiales para destruir causas.
El sargento primero de la Policía Federal Argentina del grupo GEO, de 48 años, que abatió al menor tras un intento de robo, debió mudarse con apoyo de su jefe por riesgos a él y su familia. Vecinos aterrados quisieron hablar pero no se animaron; pueden contactar al programa.