El sargento primero del grupo GEOF de la Policía Federal fue atacado por cuatro motochorros en las calles Donato Álvarez y Lynch, en la zona de las vías muertas de Monte Chingolo, Lanús. El policía respondió con su arma reglamentaria y abatió a Alejo Jairo Zair Mesa, de 14 años, apodado Tumbera o Guachín, mientras los otros tres huyeron.
Familiares y amigos despidieron al adolescente con una caravana de motos y autos disparando tiros al aire en las calles, la sala velatoria y el cementerio, sin intervención policial. Colocaron armas en su féretro y publicaron mensajes en redes como "Cuidá tu familia, te robaste el cielo, guachín" y amenazas: "Todo vuelve manga de antichorros. Matar a un chorro no es gratis".
El fiscal Martín Rodríguez, de la Fiscalía Número 6, investiga el caso. El chico era hincha y jugador de inferiores del Club Atlético Juventud de Lanús, que lo despidió lamentando la pérdida de un jugador que "daba todo en la cancha". Panelistas destacaron la degradación social y la necesidad de invertir en prevención más allá de bajar la imputabilidad.
No es la primera vez: el año pasado enterraron a otro motochorro con armas largas en el féretro. La banda recluta a chicos jóvenes para delinquir.