El presidente de China, Xi Jinping, recibió al canciller alemán Friedrich Merz en Pekín durante su primer viaje oficial al país asiático.
Ambos líderes discutieron las relaciones bilaterales, la cooperación económica y asuntos de seguridad, tras una reunión previa de Merz con el primer ministro chino Li Qiang. La visita coincide con el paso reciente de otros líderes europeos por Pekín y un creciente distanciamiento entre Europa y Estados Unidos.
El gobierno alemán reconoce la importancia de China como aliado, pero subraya la necesidad de derisking o reducción de riesgos para evitar una excesiva dependencia, similar al error pasado con el gas ruso que colapsó tras la invasión de Ucrania.
Berlín teme escenarios como una invasión china a Taiwán que afecte sus exportaciones. Merz espera que China use su influencia sobre Rusia para frenar la guerra en Ucrania, junto a figuras como Donald Trump, aunque prioriza ahora la relación comercial vital en medio de la debilidad económica alemana.