La AFA enfrenta múltiples investigaciones por presuntas irregularidades financieras y administrativas. La Inspección General de Justicia (IGJ) ejerce control sobre su vida administrativa como asociación civil y le exige explicaciones detalladas sobre balances presentados, que incluyen 345 millones de dólares de la Liga Profesional y 111 millones de la AFA.
Además de estos frentes administrativos, la entidad lidia con un gran conflicto judicial que incluye citaciones la próxima semana y un enfrentamiento político impulsado por el gobierno a través de la IGJ y ARCA, detonado tras episodios como el de Rosario Central.
La AFA apelará la designación de veedores de la IGJ tras mudar su domicilio a Pilar para eludir control nacional, argumentando que es una operación política ilegítima. Los panelistas destacan causas por lavado de activos involucrando a 20 clubes y figuras como Tapia.
Claudio Tapia denuncia que la medida busca cooptar el fútbol argentino por intereses políticos y empresariales, afirmando que el fútbol es del pueblo y no se vende. Los clubes apoyan esta postura sin consultar a socios.