En La cocina rebelde, Pietro y las hijas de Panagioti continúan la moussaka griega: cocinan el relleno de carne con tomate por dos horas en cacerolas Hobifel, agregan eneldo o hinojo para sabor anizado. Hablan del local familiar en Villa Crespo, tradición desde el padre catador de oliva en Grecia, ahora las tres hijas mantienen las recetas como versión de Blanca Cota.
Arman la moussaka con papa abajo, berenjenas fritas, carne aplastada, salsa blanca rápida (leche fría, maizena, sal, nuez moscada, manteca), queso parmesano y feta para gratinar. Eli hace un globo con masa mientras charlan de tradiciones familiares, emociones por legados perdidos, enseñar a nietos, olor a hogar. Pietro propone enviar su nieta al local.
Anecdotas de Grecia: moussaka casera en Atenas subiendo escaleras, uso de feta de oveja, variaciones por isla (con papa o no, morrón). Improvisan baile griego, risas por Locho (el 8) estudiando parapsicología en Universidad de Baleares. Terminan con salsa blanca arriba, discuten versiones regionales por hambrunas y guerras en Grecia e Italia.